Aunque Bárbara es alemana, lleva tanto tiempo en España que, excepto por algún deje en el acento, cualquiera diría que nació aquí: es pequeña, vivaz, y con un talento artísitico sobresaliente. Seguramente se podría alegar que eso son características típicamente alemanas, y entonces tendríamos que reconocer que todos los alemanes podrían haber nacido aquí, lo que tampoco es desacabellado.

 Cuánto se acortan las distancias los martes. Bárbara forma parte de ese grupo de valientes que han decidido que este es un buen año para emprender nuevos proyectos. Y seguramente ésa sea la actitud que lo convertirá en un gran año. Gente que, como ella, adopta a los pájaros que entran por su ventana y cuida de los dibujantes que entran por su puerta para que a nadie le falte de nada, son los este año van a traer al mundo las nuevas personas que harán un mundo mejor. Los hijos de la gente que no tiene miedo.