148, Dani Boy


Todas las visitas son especiales, pero ésta lo es por un motivo particular: dibujamos a la esposa de nuestra última incorporación, que ya tiene poco de última, porque parece que forme parte de Dibujo a Domicilio toda la vida.

Dani ha aportado a Dibujo a Domicilio ese sentido del humor de francotirador al descubierto, que al principio sorprende, despues desarma, y acaba conquistando al más desconfiado. Su secreto es tan sencillo como difícil de imitar: Dani piensa que todo el mundo tiene la misma ausencia de malicia que a él le cayó del cielo. Lo mejor es que dibuja como bromea: con precisión, la rapidez del rayo y el convencimiento de que la humanidad es, al menos, tan buena como él.

Y si Dani es un beso sonoro, Maite es un abrazo discreto y envolvente. Parece que no está, pero si está no le falta nada a nadie. No es tímida, pero sí pudorosa, y por eso prefiere seguir tejiendo mientras la dibujamos. Ay, si se diera cuenta de su elegancia...
Hasta tal punto han estado atentos a todo para preparar nuestra llegada, que han llenado la botella de vino con chistes, muchísimos, y ni siquera somos capaces de terminar la sesión hasta que rebañamos el último de cada copa.