SANTA CATALINA DE SIENA

Fiesta: 29 de abril




Catalina nació en Siena (Italia) el 25 de marzo de 1347. A los siete años celebró su místico matrimonio con Cristo, pero de un modo privado, esto no se debió a fantasías infantiles, sino que era el comienzo de una extraordinaria experiencia mística, como se pudo comprobar después.
Su madre y su hermana intentaron persuadirla de que se casara, pero ella se dedicaba a asistir generosamente a los pobres y a los enfermos, daba consuelo a los afligidos y prisioneros. A los 18 años entró a la Tercera Orden de Santo Domingo, y recibió el largo hábito blanco y negro, y vivía en la casa de sus padres.
En su vida humilde y mística tuvo innumerables visiones y éxtasis, pero además practicó siempre un valiente compromiso con lo social y político. Aunque no sabía ni leer ni escribir trataba con gobernantes y autoridades, incluso logró persuadir al Papa para que volviera a residir en Roma.
En Siena, en el recogimiento de su celda de la casa donde vivía, dictó el “Diálogo sobre la Divina Providencia” para tributar a Dios su último canto de amor. En los comienzos del gran cisma aceptó el llamado del papa Urbano VI para que fuera a Roma. Allí se enfermó y murió, era el 29 de abril de 1380, tenía apenas 33 años.
Fue canonizada el 29 de abril de 1461, y el 4 de octubre de 1970 el papa Pablo VI la proclamó Doctora de la Iglesia.

PECADOS CAPITALES





Tomado del Catecismo de la Iglesia Católica:
1866 Los vicios pueden ser catalogados según las virtudes a que se oponen, o también pueden ser referidos a los pecados capitales que la experiencia cristiana ha distinguido siguiendo a san Juan Casiano (Conlatio, 5, 2) y a san Gregorio Magno (Moralia in Job, 31, 45, 87). Son llamados capitales porque generan otros pecados, otros vicios. Son la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria, la gula, la pereza.
Del Diccionario de la Real Academia Española:
-Soberbia: Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás.
-Avaricia: Afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas.
-Envidia: Tristeza o pesar del bien ajeno.
-Ira: Pasión del alma, que causa indignación y enojo.
-Lujuria: Vicio consistente en el uso ilícito o en el apetito desordenado de los deleites carnales.
-Gula: Exceso en la comida o bebida, y apetito desordenado de comer y beber.
-Pereza: Negligencia, tedio o descuido en las cosas a que estamos obligados.


NUESTRA SEÑORA DE MONTSERRAT

Fiesta: 27 de abril



Según la leyenda, la primera imagen de la Virgen de Montserrat la encontraron unos niños pastores en el año 880, en la localidad de Manresa (Barcelona, España). Tras ver una luz en la montaña, los niños encontraron la imagen de la Virgen en el interior de una cueva. Al enterarse de la noticia, el obispo de Manresa intentó trasladar la imagen hasta esta ciudad, pero el traslado fue imposible ya que la estatua pesaba demasiado. El obispo lo interpretó como el deseo de la Virgen de permanecer en el lugar en el que se la había encontrado y ordenó la construcción de la ermita de Santa María, origen del actual monasterio donde se venera la imagen.

La imagen es una talla románica del siglo XII realizada en madera de álamo. Representa a la Virgen con el niño Jesús sentado en su regazo y mide unos 95 centímetros de altura. En su mano derecha sostiene una esfera que simboliza el universo; el Niño tiene la mano derecha levantada en señal de bendición. Con excepción de la cara y de las manos de María y el Niño, la imagen es dorada. Se comenta que el color negro de la cara de la Virgen y del niño se debe al calor que emitían las velas o cirios que se encendieron por años y años en su honor en el interior de la cueva, este calor poco a poco fue quemando las caras y manos, que tomaron ese color negro, color por el cual esta Virgen se ganó el apelativo popular de La Moreneta.

JESÚS DIVINA MISERICORDIA

Fiesta: segundo domingo de Pascua



Divina Misericordia
Nuestro Señor se apareció a Sor María Faustina, religiosa de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de la Madre de Dios (Magdalenas), desde 1931 a 1938, en Plock (Polonia). Faustina escribía en su diario todo lo que escuchaba y veía.
El 22 de febrero de 1931 escribió en su diario:
“Me encontraba en mi habitación por la tarde y me di cuenta que Jesús estaba ante mí, vestido de blanco. Una mano estaba levantada en ademán de bendecir, y la otra descansaba sobre su pecho. Del pecho, por la abertura de la túnica, salían dos grandes rayos de luz, uno rojo y el otro pálido. Contemplé a Jesús con fervor y en silencio; mi alma se llenó de temor, pero también de un gozo que no se puede describir”.
Después de un rato, Jesús me dijo: “Pinta una imagen según la imagen que ves y escribe debajo: “Jesús en Ti confío”. Deseo que esta imagen sea venerada, primero en vuestra capilla y después en el mundo entero”.
“Los rayos del cuadro representan la Sangre y el agua que brotaron del fondo de Mi Misericordia, cuando Mi Corazón, agonizante, fue abierto por la lanza en la Cruz. Los rayos pálidos simbolizan el Agua, que purifica el alma, y los rayos rojos representan la Sangre, que es la vida del alma… Antes de que yo venga como Justo Juez, abro de par en par las puertas de Mi Misericordia, pero el que no quiera entrar por las puertas de Mi Misericordia tendrá que pasar por las puertas de Mi Justicia.”
La imagen fue venerada públicamente por primera vez el 26 de abril de 1935. En la actualidad es venerada en la Iglesia del Espíritu Santo en Vilnius, Lituania.
Durante el pontificado de Juan Pablo II, el 30 de Abril del 2000, al canonizar a santa Faustina, se proclamó la fiesta de la Divina Misericordia, a celebrarse todos los años el segundo domingo de Pascua.